Motivación
Imagen referencial de Colin Behrens en Pixabay

Si uno o más empleados de tu empresa no muestran los resultados esperados, es muy probable que algo esté pasando. Puede que estén experimentando fallas en su concentración, lo que lleva a que sus niveles de productividad disminuyan. 

Cuando la desmotivación laboral aparece, es muy importante prestar atención a tus colaboradores. Quizás es el momento de invertir más en tus empleados y crear alguna estrategia que inyecte ánimo al equipo, algo por lo que valga la pena creer y trabajar.

Cuando la productividad de un equipo está por debajo de las expectativas, constituye un problema y puede afectar rápidamente la rentabilidad de la empresa.

Si estos eventos afectan a más de un empleado o incluso a un departamento completo, es probable que el problema sea la empresa. O incluso algo relacionado con el ambiente, con la cultura empresarial. No obstante, hay soluciones y formas de encontrar el origen de esta situación.

Por eso, podemos comenzar con estrategias que busquen mejorar el bienestar de los empleados, desarrollar más satisfacción con el trabajo y llevar el rendimiento a niveles considerados normales y operativos.

En este artículo te daremos consejos eficientes para aumentar el compromiso y, en consecuencia, el rendimiento de los empleados de tu empresa.

Un colaborador que sufre de desmotivación laboral probablemente no alcance a percibir la importancia de su rol en su equipo de trabajo, ya sea por salario, función realizada, alineación del entorno u otras razones. Crear un nuevo proyecto de trabajo para este colaborador puede ser una solución.

Sin embargo todo se puede revertir en cuatro sencillos pasos

1. Delega responsabilidades

La primera acción para desarrollar líderes es delegarle responsabilidades al empleado; casi como una especie de prueba. Un consejo que puedes seguir es designarle una tarea específica, sugerir las directrices a ser tomadas y evaluar las actitudes del colaborador con relación al desafío.

¿La persona esperó a que la solución llegara sola? ¿Fue tras la solución y la encontró incluso en medio de adversidades? Este tipo de proactividad es la característica fundamental de un líder.

A medida que este mismo colaborador cumpla con sus responsabilidades con el éxito esperado, sigue designándole acciones cada vez más importantes. Con eso, observarás hasta dónde llega su responsabilidad y si continúa motivado. Notarás que cuentas con un líder en desarrollo si te sientes feliz con la confianza depositada y si sigue actuando con toda la dedicación exigida.

2. Solicita retroalimentación

Los líderes son personas con una voz activa con respecto al resto de los colaboradores de tu empresa. Por eso, solicita retroalimentación a los colaboradores cada vez que lo consideres necesario, independiente de la situación. Además de permitir que sean escuchados — lo que aumentará su satisfacción —, recibirás una opinión realmente constructiva sobre el actuar de la empresa.

Un líder en potencia no tendrá miedo de decir lo que piensa si siente la seguridad de que su opinión traerá beneficios para el bien común de la empresa y de sus colegas.

3. Estimula los desafíos

Existen diversas dinámicas que, al realizarlas en grupo, demuestran con suma claridad cuáles son los atributos de cada participante. No es en vano que muchas de ellas se realizan en los procesos de selección; cuando tú ya sabes que el candidato cuenta con las habilidades técnicas necesarias para llenar la vacante, cabe validar si también posee otras características importantes. Las dinámicas y desafíos ayudan exactamente a lograr eso.

Cuando se hace un tipo de desafío así con el equipo, por otra parte, no sirve solo para mostrar los rasgos y las particularidades de cada persona, también ayuda a enseñar lecciones y, lo que es aún más relevante, une al equipo y aumenta la confianza y el respeto entre las personas.

4. Invierte en cursos de soft skills

Las características importantes que citamos arriba, que van más allá de los conocimientos técnicos sobre el tema, también se conocen como soft skills. Mientras que el ejercicio técnico también puede denominarse hard skill, los soft skills son aquellos atributos relacionados con la personalidad. Un verdadero líder debe poseer varios soft skills.

Algunos ejemplos de soft skills que podemos citar son: 

  • La comunicación eficaz
  • La colaboración
  • La empatía
  • La flexibilidad
  • La habilidad para actuar bajo presión

No es coincidencia que prácticamente todos los líderes posean esos rasgos diferenciales. En gran parte, son justamente ellos y ellas quienes hacen que un o una líder sea quien es.

Las personas que piensan que esas habilidades comportamentales no se pueden enseñar, están engañadas. Existen diversas empresas que trabajan con cursos para el desarrollo de las soft skillsincluyendo a Pearson.

Además de todos los otros pasos que citamos, lo que puedes hacer para desarrollar líderes en tu empresa es contar con un curso para trabajar los soft skills.

Conclusión

Siguiendo estos pasos y encontrando a los líderes, tu empresa tendrá todo para conquistar aún más objetivos y seguir creciendo en un mercado cada vez más competitivo y que demanda motivación y un trabajo bien hecho.