En México los conductores de auto deberán revisar con frecuencia la vigencia de las pólizas de sus seguros, ya que a partir de este año, todos los vehículos que circulen en territorio mexicano deberán contar con una cobertura de responsabilidad civil, y así evitar una multa de hasta 4,100 pesos.

 Si bien este tipo de cobertura cuenta con un mercado amplio en México, cifras de la Condusef señalan que solo 3 de cada 10 coches del parque vehicular cuentan con un seguro automovilístico, es decir, menos de 30% de los conductores, aun cuando el seguro de responsabilidad civil ya es obligatorio para transitar.

 “Una persona no adquiere un auto pensando en que va a chocar, sin embargo, la posibilidad está latente desde el momento en que circula por la calle”, dice Recaredo Arias, director de la Asociación Mexicana de la Industria de Seguros (AMIS). “Es preferible estar preparado para no recibir un golpe directo a la cartera”, añade.

 En el último lustro se presentaron, en promedio, 360,000 accidentes viales a nivel nacional cada año, una tasa de incidencia considerable, a pesar de que la tendencia sigue siendo a la baja.

 “El seguro para automóviles se mantiene como el segundo lugar dentro del rubro de daños y accidentes en México, con 19.3% de las pólizas contratadas”, dice el director de la AMIS.

 Los seguros de autos crecerán 3.8% en cinco años, en gran medida por el decreto oficial a principios del año, al imponer la póliza de daños a terceros de manera obligatoria, además, esta medida ayudará al crecimiento del sector asegurador.

Por su parte, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) estima que los accidentes automovilísticos tienen un impacto económico en el país de más de 120,000 millones de pesos al año, mientras que al bolsillo del conductor le puede costar en promedio 35,000 pesos.

Área de oportunidad en México

 Un rubro importante en el negocio de las aseguradoras es el de autotransporte de carga, el cual sufre una creciente ola de robos desde el sexenio pasado. Lo que provocó que, actualmente, solo dos compañías participen en el aseguramiento tanto de unidades como de contenido de la carga.

 El costo de la inseguridad en carreteras para el sector asegurador es de 92,000 millones de pesos (mdp) anuales, de acuerdo con un reporte presentado a finales de 2018 por Refugio Muñoz López, presidente de la Comisión de Seguridad y Prevención del Delito de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin).

 Para hacer frente a esta problemática, la industria invirtió de forma importante en tecnologías para monitorear sus unidades: ubicaciones, rutas, velocidad de traslado, tiempos de espera en casetas, tiempo de carga de combustible, cantidad de gasolina que se carga, etcétera.

 El reporte World Insurance Report 2018 de la consultora francesa Capgemini, presentado en junio pasado, señala que la disponibilidad de toda esta tecnología podría arrojar información que permita conocer mejor los riesgos y, por tanto, hacer eficiente la valuación de los seguros y ofrecerlos a precios accesibles.

 Pero no es tan sencillo, pues como dice el presidente de la AMIS, hay algo que la tecnología no puede medir: la ética de las personas. “La tecnología no está ayudando a una actuación rápida, la cadena de seguridad es compleja y corrompible. 

Hay corrupción de autoridades. Cuando se hacen investigaciones es evidente que la delincuencia organizada está inmiscuida con un nivel de logística alto”, dice Recaredo Arias. Uno de los jugadores más relevantes en el rubro del transporte es Quálitas, que cubre 47% de las primas pagadas por este sector económico. La aseguradora considera que los empresarios realizan un esfuerzo importante para mejorar la seguridad, no solo contra el robo, sino para evitar accidentes viales. Sin embargo, señala que todavía hay camino por recorrer en términos de uso de información para mejorar los seguros, y que esto se vea reflejado en el precio de pago de las primas.

 “El uso de tecnología no reducirá el costo de las primas, pero sí las hará más atractivas en el mercado, porque ayudará a reducir el número de accidentes y su gravedad. Entre menos riesgos haya, menor será el costo”, dice Margarito Castillo, director de riesgo de Quálitas. Toda la información permitiría construir productos para medir los riesgos como nunca antes se había visto. 

Pero ahora hay uno que puntualmente preocupa al director de la AMIS: que las cientos de InsurTechs (aseguradoras de nueva generación) cumplan las reglas del juego con base en la ley y normatividad vigentes.“Se trabajará con las autoridades. A los nuevos servicios se les permitirá evolucionar en 24 meses hacia una aseguradora formal. Una vez que aprendan, operen y tengan un margen financiero tendrían que cumplir como todos”, dice Arias.

Con la llanta medio baja… 

Otro de los factores que merma el desempeño de las aseguradoras en México es la caída en las ventas de automóviles nuevos, en particular los que salen financiados de las agencias. Actualmente, 8 de cada 10 vehículos nuevos, en promedio, dejan la agencia con un seguro endosado. 

Según cifras del Reporte de Financiamiento de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), elaborado con información de la consultora Jato Dynamics en mayo, durante los primeros cinco meses del año se registraron ventas por un total de 362,648 unidades nuevas que se comercializaron vía financiamiento, lo que representó una disminución de 9.1% con respecto al mismo periodo en 2018.

 A pesar de que menos personas compran un coche, el sector asegurador espera un crecimiento de hasta 3.8% en el país entre 2019 y 2023. Los seguros que se adquieren al momento de comprar un auto financiado suelen tener una vigencia que dura lo mismo que el crédito automotriz.

En términos de los créditos automovilísticos, estos representan 76.2% del total de autos nuevos que se venden. Recaredo Arias dice que hay un fenómeno que dificulta una buena estructuración del mercado de los seguros, provocado por los autos de las plataformas móviles para transporte particular. 

“Hay problemas con los coches que se usan para Uber, DiDi, Cabify y Bolt, porque adquieren seguros de daños o responsabilidad civil sin identificar que serán para servicio de taxi con aplicación. El factor de riesgo es distinto en esos vehículos porque al circular más horas es mayor la probabilidad de sufrir un accidente vial o un robo”, menciona el director de la AMIS.

 A pesar de estos retos, la industria aseguradora en México tendrá un buen año y un futuro interesante, con base en la convergencia de diversas tecnologías y los smartphones. Millones pueden comprar un seguro desde su celular y adquirir el que mejor se adapte a sus necesidades. Sin embargo, el sector debe superar distintos aspectos legales y logísticos.

 Tanto Arias, de la AMIS, como Castillo, de Quálitas, coinciden en que los servicios de seguros mediante aplicaciones ya están listos para que las empresas y los usuarios los adopten como parte de su vida cotidiana. Por lo pronto, las pólizas de seguros para automóviles crecerán, contra viento y marea, y contra todo pronóstico.

Fuente: David Aguilar Juárez / Milenio

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