“Las empresas aseguradoras apuntan a robustecer sus capacidades y contratos con reaseguradores para hacer frente a los riesgos naturales con propuestas que permitan una protección a patrimonios expuestos por riesgos como inundaciones, sequías, y deslizamientos, dice un boletín informativo de la aseguradora Kieffer & Asociados.

“Datos de la rendición pública de cuentas del Ministerio de Defensa y del Viceministerio de Defensa Civil indican que el año pasado al menos 23.008 familias necesitaron apoyo mediante la atención por eventos naturales adversos a nivel nacional”, precisa el documento.

“El impacto en las ofertas de las empresas aseguradoras se ve incrementado a causa del cambio climático”, afirmó el vicepresidente de negocios de Kieffer & Asociados, Andrés Kieffer. La empresa es una de las más importantes broker (intermediaria entre compradores y vendedores) del mercado de seguros boliviano y latinoamericano.

Según la aseguradora, las tarifas por estos seguros en casos catastróficos, a nivel mundial, se han estancado debido a tsunamis, huracanes, terremotos y consecuentes inundaciones.

“Este fenómeno en los precios de los seguros para riesgos de eventos naturales aún no tiene una incidencia notoria en el mercado boliviano”, señaló el ejecutivo. “El mercado boliviano ha permanecido hasta ahora prudente y razonable en sus ofertas”, añadió.

Uno de los seguros que ha sido muy bien acogido, de acuerdo con los registros de dicha compañía, es el seguro domiciliario, que se asienta la cultura de protección individual y que permite que los asegurados cuenten con una protección de daños materiales en su hogar.

En Bolivia, junto con los seguros domiciliarios que ofrecen diversas empresas aseguradoras, quedan protegidos los daños a terceros, a través de una responsabilidad civil familiar.

Fuente: Página Siete